martes, 20 de junio de 2017

CRÍTICA: In the Aeroplane Over the Sea - Neutral Milk Hotel


No he encontrado mejor álbum para empezar mi aportación a este blog que aquel que me está marcando más en este 2017, un álbum que, con sus ya casi veinte años, sigue manteniendo una frescura y un estilo que, al ser de tan baja calidad en cuanto a grabación y producción, continua sorprendiendo a aquellos que se atreven con uno de los álbumes más apreciados por los amantes del Lo-Fi y más desapercibidos por la crítica general que, frente a la locura del Britpop y del comienzo del Pop-Punk dejó pasar un álbum que mereció más atención que la mostrada por aquel año de 1998 en el que las letras fáciles y los pedales de distorsión eran recibidos como algo atractivo por las productoras musicales.
En este panorama entra un grupo cuyo trabajo anterior, "On Avery Island", no fue recibido con demasiado ánimo por parte de un público más acostumbrado a "Oasis" o "Nirvana". El grupo destacó por caracterizarse de un estilo en el que predominaba la voz del cantante del grupo, Jeff Mangum, por encima de la complicación musical, reduciéndose ésta a una combinaciones de acordes simples pero que son acompasadas perfectamente con las canciones del grupo, cuyas letras, compuestas por Mangum, se acercan a la poesía en cuanto a brillantez y originalidad, siendo normalmente extensas y enrevesadas, pero clarificándose finalmente por la pasión con la que son cantadas.

Tras un EP y el primer álbum debut (del que ya hablaremos en su momento) el grupo decidió hacer un nuevo álbum en el que se pretendiese mandar un mensaje más directo y conciso en el que se plasmasen ideas más universales como la muerte o el amor entremezclados con temas relacionados con Anna Frank, la Segunda Guerra Mundial o el amor de Jeff por Jesucristo, todo en un mismo álbum.

El álbum comienza con un tema cuyas líneas dejan clara las intenciones de Mangum con "The King Of Carrot Flowers Pt.1": "And your Mom will drink until she was no longer speaking, and Dad will dream about the diferent ways to die
Con tres acordes y un acordeón nos da entrada con un tema que suena nostálgico y asemejándose a recordar una película o libro con un cariño de una época que, a pesar de haber tenido buenos y malos momentos, se hacen predominar los buenos. Junto a este tema se vienen la 2ª y la 3ª parte del Rey de las flores de Calabaza, en las que con un arpegio de guitarra en Fa nos introduce una canción en la que se pasará de lo mucho que ama Mangum a Jesucristo a lo que parece ser la persistencia de un chico por hacer cosas aunque parezca ser que no puede debido a su condición social.


Aquí es donde el álbum despliega con su canción icono y más conocida del grupo, "In the Aeroplane Over the Sea" en la que, con tono melancólico pero alegre, Jeff nos presenta las primeras lineas en las que se menciona a una de las inspiraciones del LP, Anna Frank, cuyo fantasma se presenta en medio de la alegría y la musicalidad de una calle, en la que se vive una suerte de "Carpe Diem"reflejado en la frase: "And One day we will die, and our ashes will fly from the Aeroplane Over the Sea. But for now we are young, let us lay in the Sun and count every beautiful thing we can see".

Este es el momento en el que se presenta una de las canciones más sobresalientes del álbum y una de mis favoritas del álbum, "Two-Headed Boy", donde la letra de la canción es tan enrevesada y complicada de entender que me limitaré a decir que es una genialidad de solamente guitarra y voz, en la que ni mucho menos es un tema acústico tranquilo como al que podemos estar acostumbrados, ya que Jeff consigue hacer que modulando su voz y destacando los rasgueos de la guitarra se convierta en un tema acústico, sí, pero potente como un verdadero tema de Hard Rock, llegando a transmitir un sinfín de sensaciones y sentimientos únicamente gracias a su voz, tema de 10 que nos deja frases como: "Now your eyes ain't moving now they just lay there in their climb".

Encajando perfectamente con el final de Two-Headed Boy se nos presenta "The Fool", un tema instrumental en el que predomina la trompeta de Scott Spillane, dando a la luz un tema muy parecido a aquellos que se tocan en las procesiones de Semana Santa de lo que se puede deducir la concordancia entre el título de la misma y sus semejanza con la religión (Vamos, está llamando imbéciles a los cristianos, más claro el agua)

Y llega el tema más explosivo de todo el disco, "Holland, 1945", el tema que cierra lo que para mí es la mejor fase del álbum de manera genuina, con menciones ya directas (solo hay que ver el título) de Anna Frank, pero que guarda frases como "But now we must pick up every piece of the life we used to love, just to keep ourselves at least enought to carry on" que nos dejan con, nuevamente, un Mangum melancólico que ve el futuro como un momento en el que debemos recoger todas aquellas piezas que nos gustaban de nuestro pasado y recomponerlas para así, mantener la esperanza de volver a vivir dichas experiencias y poder avanzar. Es indudable que, si en el tema anterior predominaba la trompeta en este lo hace la batería genuina de Barnes, explosiva y marcando perfectamente el ritmo descontrolado de la canción.

Poco hay que decir de "Communist Daughter" más que representa una vez más el como la voz de Jeff se adapta a todo tipo de géneros y de estilos, siendo en este caso y por primera vez en todo el álbum, suave y calmada.

"Oh Comely" es la balada acústica por excelencia del grupo, cuyas variaciones son escasas y se repite constantemente a lo largo de la canción. En mi opinión, demasiado extensa para lo que es la canción, con una letra cuyo ritmo no me acaba de convencer respecto al ritmo de la guitarra, siendo éste demasiado apresurado respecto al rasgueo.

"Ghost" en cambio consigue reducir el error de la anterior canción, cuya duración y variaciones de instrumentación la hacen más asequible y disfrutable que la anterior con un toque de folk que es de agradecer.

Por otro lado, "Untitled" se presenta como un tema que nos recuerda irremediablemente a Irlanda, sin dudar un instrumental equiparable en calidad al ya anteriormente mencionado, The Fool.

Y finalmente la parte dos de mi canción favorita del álbum, "Two-Headed Boy Pt.2" que cierra perfectamente el álbum, con una serie de estrofas que carecen de estribillo y que se muestran sinceras con ejemplos como: "And in my dreams you're alive and you're crying, as your mouth moves in mine, soft and sweet" y cerrando con una vuelta a la majestuosa parte 1 que nos hace recordar lo maravilloso que ha sido el trayecto por este álbum.

Si tienes un rato y unos buenos cascos te recomiendo que escuches este álbum que, en mi opinión, es de 10/10, consiguiendo con pocos recursos lo que muchos no consiguen con millones en sus carteras, te animo a que te quites los prejuicios y te adentres en lo que es uno de los álbumes más intrigantes y recordables de los últimos años de los 90's, quién escucha este álbum escucha directamente el alma de Jeff Mangum y de lo que fue una estrella fugaz pero suave y dulce como lo fue Neutral Milk Hotel.





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