sábado, 14 de julio de 2018

ESPINA

ESPINA

Y cuanto tenía,
guardado, encerrado,
en mis brazos aferrado
para tanto amor que ofrecías.

¡Y qué tan poco pude darte!

Lentamente arrancabas
la aguja de mi pecho
sin reparar en el hecho
del vacío que dejabas.

¡Y cuanto que me quitaste!

Espina de mis días tristes,
quién te mantuviera en el costado
para recordar los felices.

¡Y qué tan poco pude darte!

No hay comentarios:

Publicar un comentario