FÚTBOL, DISTRACCIÓN DEL ESPAÑOL MUNDO
El telediario es importante, no cabe duda, pero quítese de los informativos todo lo superfluo en días de Liga, Champions o, sálvese quién pueda, Mundial.
El mundo entero es ínfimo y ridículo, poco masculino incluso a ojos de quién ve en los jugadores
de su equipo la representación del salvador, del mesías que lo salve de su monótono día a día,
añadiendo un tema de conversación asegurado en toda charla cotidiana.
El español medio, encorvado y jaquetón se dispone a darle un sorbo al café y a debatir con un tal
Manolo (nombre obligatorio si es que se pretende tener un grupo de amigos de bar matutino en condiciones) acerca de como Ronaldo es un experto en estudio de piscinas o si lo es mejor Messi;
al fondo se escucha la televisión del bar, otra trama de corrupción parece ser, pasa desapercibida en el bar junto a gritos de - ¡Arriba la Roja, que este año hay Mundial!-.
Se cierra el telón, y tú te das cuenta de que esta comedia es tan real...