NOCHE DE BAR
Tic, tac, tic, tac
el monótono tiempo pasaba
mientras veía las manecillas del reloj pasar.
Tic, tac, tic, tac
Dan las doce ya, tú tardarás en llegar
mientras aguardo bajo la lluvia en el portal.
Tic, tac, tic, tac
Tus ojos, azules y profundos como el mar,
hacen que mis problemas desaparezcan
entre chascarrillos de bar.
Tic, tac, tic, tac.
Escuchando tus historias
el tiempo se detiene en mi mente juvenil
mientras ruego a dios porque el postre nunca llegue a venir.
Tic, tac, tic, tac
Mi corazón se encoje súbitamente con agobio,
allá por la cuesta baja el novio,
allá por el escondrijo vuelvo yo, solo.
Tic, tac, tic, tac...
El reloj, al igual que mi alma, se ha parado ya,
al presenciar el triunfo del amor ajeno,
y la perpetua soledad personal.
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